marzo 20, 2009

En Paciencia con la Carencia

En Paciencia con la Carencia

En paciencia con la carencia propia,
y el bolsillo vacío,
a pesar de la urgencia,
sin conjeturas contrarias a la existencia
el pasado ha vivido
increíbles batallas,
las que aún están columpian en un hilo,
resbalan donde cae lo mediocre,
el llanto se abandona inmisericorde al destino,
vagan del lado que se desconoce
ven barcos que le alejan del precipicio que acoge,
es una profunda caída sarcástica con derrumbes infinitos,
donde asoman pedazos de tristeza,
desciende sin rumbo un instante
y lo que se siente habla del insulto y la violencia
que nunca haya tratado un día,
soberbia y desdén entre redes
se columpian como si arañas ponzoñosas,
y debajo una losa enmohecida
sangra lágrimas de envidia con sus larvas frustradas,
contemplan de las sombras
de la profundidad diversos semblantes de la mediocridad.
La boca,
utilizable a un bocado,
un mordisco pequeño
que pareciera ser el último
de acá hasta cuando se pueda (se ha detenido entre los dientes),
demora el mordisco pacientemente
(el alimento es un acto de celebrar como cuando se quiere)
se come,
se goza su esencia con todos los sentidos,
sabor, textura por la lengua
en plena deglución,
se tiene a la sensación de paladearlo,
a tenerlo por más segundos,
los labios disfrutando,
los dientes masticando el trozo
a sabor salado y picante.
Los semblantes de la mediocridad siempre son de ideas horrendas,
por todos lados el hierro hiere sin clemencia,
dentro de la tumba podrida
entre tierra aburrida,
descarando locuras de sujetos que adolecen
vicios y trastornos en ocasiones,
las mentes o instintos de sobrevivencia en conflicto,
río en lágrimas desbordándose
con sentimientos largos entre desaparecidos sueños,
se ve eso en la desidia,
aparece con la mediocridad,
sucede en los desplantes.
Le buscan las virtudes que aman la existencia,
las que pintan la vida de paciencia,
la vida en libertad,
por hacer el esfuerzo al bocadillo para seguir vivo,
la idea de algo que irá con el día,
la que refuerza toda idea,
la idea pertinente,
la que se respira tranquilo en soledad.

Leopoldo Sánchez
Derechos de Autor
Dos Palabras

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